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sábado, 1 de febrero de 2014

Alimentos para eliminar toxinas

Alimentos para eliminar toxinas

El cuerpo acumula toxinas, venenos y deshechos cuando comemos y bebemos demasiado, al consumir medicamentos, tabaco y por llevar una vida sedentaria. Todos estos excesos contribuyen a un desequilibrio en el cuerpo y a la obstrucción, por exceso, de las principales vías de desintoxicación: hígado, riñones, pulmones y piel.
El cuerpo humano de por sí ya genera toxinas por el desgaste y la muerte celular, para que además, la degradación de alimentos ingeridos le complique el trabajo.
No hay frase más cierta que “somos lo que comemos”, por eso, conseguir una dieta depuradora, sana y equilibrada es la mejor manera de eliminar todas las toxinas que hemos  ido acumulando.
Debemos ingerir las cantidades adecuadas de nutrientes, realizar 5 comidas diarias, donde desayuno, almuerzo y cena deben ser las comidas fuertes, aunque la cena sea la más ligera de ellas. La comida a media mañana y la merienda son importantísimas, ya que evitan que pasemos hambre.
¡Hambre! El mayor temor de las dietas, pero nunca debemos pasar hambre, ¿sabes cual es el mayor problema? Que si nos ahorramos la comida a media mañana y la merienda, pasamos hambre “entre horas”, y a la hora de almorzar y cenar comeremos con más ansiedad, muy rápido y probablemente más cantidad, o algo de picoteo inapropiado. Esto nos hará generar una sensación de saciedad física, por puro agotamiento, pero el cerebro no generará la sensación de saciedad química necesaria que es la que consigue que al cabo de una hora no volvamos a tener hambre.
¿Qué alimentos debemos tomar?
Tomaremos los alimentos más purificantes, sobre todo frutas y verduras, debido a su alto contenido en agua, fibra y potasio, y por su bajo contenido en sodio. El potasio normaliza el balance de agua en el organismo, por lo que favorece la circulación de la sangre y la contracción muscular; mientras que el sodio aumenta la presión arterial. Además, las frutas y verduras tienen acción diurética, por lo que ayudan a depurar y desintoxicar el organismo por la vía del riñón. Y como colofón, son alimentos refrescantes y de bajo aporte calórico; tanto es así que muchos de ellos están considerados como los alimentos de “calorías negativas” un concepto difícil, inapropiado y confuso, ya que las calorías nunca son negativas; pero esto viene de que son alimentos muy bajos en calorías, y que al ingerirlos en pequeñas cantidades, la simple activación de la maquinaria del cuerpo humano de digestión y aprovechamiento de estos nutrientes puede llegar a consumir más calorías de las que estos alimentos aportan. Por este motivo, son la pieza ideal de la comida a media mañana y las meriendas.

Una pequeña lista de estos alimentos sería: como frutas comeríamos fresas, manzanas, peras, cerezas, melocotones y uvas. Y como verduras, tendríamos espárragos, alcachofas, espinacas, berros, cebollas y calabacines. Podría decirse que éstos serían los alimentos más depuradores, pero la lista es más larga.
Otra directriz a seguir es limitar el aporte de proteínas de origen animal, ya que éstas aportan toxinas a nuestro organismo, pero limitar no es eliminar, por ello estas proteínas las conseguiremos con alimentos como el lenguado, la merluza, el rape, el pollo o los huevos cocidos. Las legumbres (sobretodo los brotes de soja) pueden aportarnos también muchas proteínas, pero de origen vegetal, muy beneficiosas y necesarias.
Un gran aporte de antioxidantes en la dieta es esencial e importantísimo para el organismo. Que los antioxidantes son buenos lo habremos oído miles de veces, pero el porqué no, esto se debe a que bloquean la acción de los “radicales libres”, sustancias muy tóxicas que provocan daño celular, causando así enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, algún tipo de cáncer, trastornos degenerativos y el envejecimiento de la piel.
Los antioxidantes más importantes a los que tenemos acceso son las antocianinas, que producen pigmentos de color rojo-azulado y los flavonoides, que producen color amarillento y sabor amargo; por ello, los alimentos que aportan más antioxidantes son las frutas y verduras rojas como frutas del bosque (grosellas, arándanos, moras, endrinas, frambuesas, fresas…), el tomate, las zanahorias, la calabaza, los cítricos e incluso el vino tinto. También el orégano, el aceite de oliva, la cebolla y el té verde.
En este tipo de procesos de depuración es importante eliminar de la dieta los alimentos con alto contenido en toxinas y estimulantes como son las carnes rojas, harinas y pastas. Alimentos como el azúcar, el chocolate y los lácteos; la carne roja deberíamos limitarla a una vez cada 15 días, aportan mucha energía, hierro y son muy pesadas de digerir. Además, debemos evitar las bebidas carbonatadas, café y alcohol, ya que bloquean los canales de drenaje del hígado, impidiendo que se liberen otras toxinas. La cerveza y el vino son las bebidas alcohólicas con menos alcohol, el vino tiene muchos antioxidantes y la cerveza sin alcohol es muy diurética y engorda la mitad que con alcohol porque el mayor componente es agua, así que, sin abusar en absoluto, podemos darnos un pequeño capricho.

Otra cosa importante que debemos de saber es que para aprovechar todas las propiedades de estos alimentos debemos tomarlos en tanto que se puedan crudos, bien lavados y desinfectados. Las verduras que no se puedan comer crudas, legumbres e incluso carnes y pescados, se deben tomar hervidas. Debemos evitar cocinar los alimentos a más de 110ºC, ya que algunas sustancias de los alimentos, al calentarse demasiado pueden sufrir alguna transformación y se convierten en toxinas para el organismo.

sábado, 13 de julio de 2013

Los siete alimentos más alcalinizantes


LOS SIETE ALIMENTOS MÁS ALCALINIZANTES

ESPINACAS
Todas las hortalizas y verduras de hojas verdes deberían consumirse en abundancia, pero de todas ellas las espinacas son una de las mejores, ya que son fáciles de conseguir y fáciles de usar en recetas y ensaladas.
Las espinacas “baby” o las que ya han crecido completamente son vegetales verdaderamente energéticos, nutritivos e increíblemente alcalinizantes. Al igual que todo el alimento verde, las espinacas son muy ricas en clorofila, un potente alcalinizante y precursor de la generación de glóbulos rojos.
También tienen un contenido muy elevado en vitamina K, vitamina A, manganeso, ácido fólico, magnesio, hierro, vitamina C, vitamina B2, calcio, potasio, vitamina E y fibra dietética. 

COL RIZADA
La col rizada es otra gran belleza con hojas verdes, ampliamente reconocida por sus beneficios contra el cáncer, por bajar los niveles de colesterol, por ser rico en antioxidantes y poseer todo tipo de bondades desintoxicantes. 
Al igual que en el caso de las espinacas su contenido en vitamina k, vitamina A y vitamina C es muy alto. Su contenido en clorofila también es altísimo, siendo un gran precursor de glóbulos rojos, aumentando su calidad y cantidad, mejorando la hemoglobina y el hematocrito.
La col rizada contiene al menos cuatro componentes que ayudan a bloquear los ácidos, los llamados glucosinolatos. El cuerpo humano transforma los glucosinolatos en componentes alcalinizantes, bloqueando los ácidos y protegiendo las células corporales de ácidos metabólicos y dietéticos, que son la causa de enfermedades y dolencias.
Del mismo modo ayuda a bajar los niveles de colesterol significativamente ya que hace disminuir los ácidos metabólicos y los provocados por la dieta que a su vez son los que liberan colesterol. 

PEPINO
La maravilla del pepino es que su contenido en agua es del 95%. Es algo extraordinario y no lo encontrarás en ninguna otra fruta o verdura. Es el rey en contenido de agua alcalina. Esto lo convierte en un alimento altamente hidratante, que a su vez contiene increíbles cantidades de antioxidantes.
Los pepinos contienen una cantidad adecuada de lariciresinol, pinoresinol y secoisolariciresinol, tres antioxidantes que han sido ampliamente estudiados e investigados por su conexión a la hora de reducir la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cánceres, incluyendo cáncer de mama, de vejiga, de ovarios y de próstata.  Lo mejor del pepino es que proporciona una base excelente para casi todas las sopas alcalinas, batidos o zumos, aportándote una base muy alcalina y nutritiva.
En términos concretos de contenido en nutrientes por ración, los pepinos contienen grandes cantidades de vitamina K y vitamina C, y menos contenido en vitamina A y vitaminas del grupo B. También contienen los siguientes minerales alcalinos: calcio, fósforo, potasio, magnesio, selenio, cobre, manganeso, hierro y zinc.

BRÓCOLI
El brócoli apoya el sistema digestivo, sistema cardiovascular y los procesos de desintoxicación en el cuerpo; asimismo, favorece el buen estado de la piel, el metabolismo y el sistema inmune, siendo un fabuloso antiinflamatorio y proporcionando amplios antioxidantes.
Ingerido tanto al vapor como crudo es un alimento increíblemente alcalino y alcalinizante, y es un alimento altamente nutritivo.
Si verdaderamente quieres tener una vida saludable, llena de energía y vitalidad sencillamente debes comer brócoli frecuentemente.

AGUACATE
El aguacate es un alimento con un contenido en grasa muy alto (el 85% de sus calorías provienen de la grasa), pero esta grasa es totalmente beneficiosa. Esta grasa buena no te hará ganar peso, al contrario. Si hay algo que hace el aguacate, gracias a su elevado contenido en ácido oleico  es, precisamente, disminuir el nivel de colesterol total y aumentar el nivel de lipoproteínas de alta densidad (HDL), a la vez que hace disminuir las lipoproteínas de baja densidad (LDL), también es conocido como el colesterol malo.
   Los ácidos grasos oleicos también frenan el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, y favorecen la producción de antioxidantes. Estos aceites también ayudan a acelerar el metabolismo,  así que en realidad más bien ayudan a perder peso que a ganarlo.
El aguacate contiene una amplia gama de otros nutrientes que tienen un poderoso efecto antiinflamatorio, favoreciendo la salud cardíaca y cardiovascular, ayudando a prevenir el cáncer, y haciendo disminuir de forma natural los niveles de azúcar en sangre. Contiene antioxidantes clave como los alpha-carotenos, beta-carotenos, luteína, selenio y más. Por lo tanto, es un poderoso súper alimento nutriente alcalino. El antioxidante más poderoso es la luteína que ha demostrado prevenir y revertir el cáncer de próstata.

APIO
Uno de los grandes beneficios del apio es su gran contenido en vitamina C. Dos nutrientes menos conocidos y presentes en el apio son las phthalides que se ha demostrado que disminuyen el colesterol y las cumarinas que tienen la capacidad de inhibir algunos procesos cancerosos.
La maravilla de los alimentos ricos en vitamina C es que ayudan con los problemas de salud más comunes y problemáticos, favorecen el sistema inmunológico y ayudan en los procesos inflamatorios como la artritis, la osteoporosis, asma, etc. La vitamina C favorece significativamente la salud cardiovascular.
Si estás en proceso de perder peso, te alegrará saber que este alimento básico contiene abundante potasio y sodio, y por lo tanto, es diurético. En resumen, ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de fluidos ácidos. Gracias a que el apio es una gran fuerte de sodio, este vegetal ayuda a mantener el diseño alcalino del cuerpo. Los elevados niveles de sodio contenidos en el apio, también ayudan a transportar los iones de energía en la forma de electrones, siendo fundamental para la producción de bicarbonato sódico.

PIMIENTO
El pimiento un antioxidante superpotente. Es altamente beneficioso para la salud gracias a su alto contenido en carotenoides, que han sido ampliamente investigados y a los que se les ha prestado mucha atención en el campo de la salud. 

Se ha observado en distintas investigaciones que el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II, degeneración macular, cáncer, procesos inflamatorios y más, descienden cuando se consume pimiento.

Junto con estos antioxidantes más complejos o menos conocidos, el pimiento es uno de los alimentos que contiene, por no decir el que más, los antioxidantes más comunes como: vitamina C, vitamina A y vitamina E. De hecho, contienen el doble de vitamina C que las naranjas y sin todo ese azúcar acidificante.

miércoles, 3 de abril de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (V)



El Arroz Blanco
   El arroz es uno de los cereales más consumidos en todo el mundo. Se dice que aproximadamente el 70% de la población mundial lo ingiere en forma habitual. 
El arroz blanco, también llamado arroz refinado, es el que más se consume en el planeta. Es el grano de arroz pulido, sin la cáscara. 
Para producir el arroz blanco el grano integral es sometido a un proceso de refinado conocido como pulido, mediante el cual se le retira la capa exterior (salvado) y el germen. Con este proceso, lo que queda es el endosperma, que consta principalmente de almidón y está desprovisto de otros nutrientes diferentes a los carbohidratos.
  Es común que el arroz blanco contenga aditivos y fortificantes artificiales, ya que durante el proceso de pulido se elimina la mayoría del hierro, las vitaminas, el zinc y el magnesio. De hecho, el arroz blanco se encuentra tan carente de nutrientes que no ofrece la cantidad nutricional mínima requerida por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA por sus siglas en inglés). Esta es la razón por la que el arroz blanco debe ser alterado químicamente con vitaminas y hierro para que pueda ser vendido en los supermercados.
Según los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, el arroz blanco causa aumentos bruscos en los niveles de glucosa en la sangre, lo cual es un riesgo de diabetes.
El estudio analizó los datos de tres grandes estudios llevados a cabo con cerca de 40.000 hombres y 157.500 mujeres sobre el consumo de arroz y el riesgo de diabetes.
Los científicos descubrieron que quienes consumían cinco o más porciones de arroz blanco a la semana tenían 17% más riesgo de padecer diabetes que quienes consumían menos de una porción al mes.
Por el contrario, el consumo de dos o más porciones de arroz integral a la semana mostró una reducción del 11% en el riesgo de desarrollar la enfermedad, comparado con el consumo de menos de una porción al mes.
Con base a estos resultados, los investigadores calculan que si se reemplazan 50 gramos de arroz blanco (el equivalente a la tercera parte de una porción) al día con la misma cantidad de arroz integral se podría reducir 16% el riesgo de diabetes tipo 2, y el reemplazo de todo el consumo de cereales refinados con cereales integrales podría lograr una reducción de 36% en el riesgo de la enfermedad.
La explicación de este vínculo podría estar en que el arroz blanco tiene un índice glicémico más alto que el arroz integral. (El índice glicémico es la medida de cuánto aumenta un alimento el nivel de glucosa en la sangre).
Además de esto, el arroz integral:
  • Es rico en selenio, un importante mineral conocido por reducir considerablemente el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas e inflamatorias y artritis reumatoide.
  • Una taza de arroz integral ofrece más del 80% de nuestra necesidad diaria de manganeso. Este mineral ayuda al cuerpo humano a crear importantes ácidos grasos que producen colesterol bueno. Este mineral también es beneficioso para la salud de nuestro sistema nervioso y reproductivo.
  • Contiene aceites naturales saludables para el corazón que pueden ayudar a reducir el colesterol tipo LDL.
  • Estimula los intestinos de una forma favorable para la pérdida de peso y el buen funcionamiento metabólico, debido a que es rico en fibra y a la habilidad de mantener un funcionamiento intestinal saludable.
  • Es también una importante fuente de antioxidantes. 
  • Puede ayudar a mantener estable el azúcar en sangre debido a que libera el azúcar lenta y constantemente. Esto lo convierte en una mejor opción para los diabéticos en comparación con el arroz blanco. Aunque algunos estudios realizados en Asia muestran una relación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes tipo 2, nuevos estudios realizados recientemente informan que las personas que consumen al menos dos porciones semanales de arroz integral pueden reducir hasta un 11 por ciento la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Contiene casi el doble de cantidad de fósforo (ideal ante el crecimiento y la energía mental) y más del doble de cantidad de potasio (beneficioso en casos de hipertensión) que el arroz blanco.
  • Posee más cantidad de vitaminas del grupo B y vitamina E.


Aunque el arroz integral necesita una cocción más larga que el arroz blanco, el solo hecho de cambiar de arroz blanco a integral es un excelente primer paso para lograr una dieta saludable

sábado, 9 de marzo de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (IV)



La Harina Blanca
La preferencia por la harina blanca radica en que, al ser un producto altamente procesado, se ha convertido en un polvo muy fino y de un color blanco puro con el que se pueden elaborar alimentos con texturas más agradables y esponjosas. Pero hay que saber que cuanto más fina y blanca es la harina, menos fibra, vitaminas y minerales contiene. El pan blanco, el pan de salvado, los panes de bollería, no contienen vitaminas ni minerales, por lo que aparte de su color y textura, pocos son los beneficios que brindan.
Esto se debe a que la harina blanca no se produce a partir del trigo propiamente dicho, sino únicamente en base a una parte de él, el endoesperma, dejando de lado tanto el salvado como el germen de trigo, que son las partes más nutritivas de este cereal. Como resultado, la harina blanca contiene principalmente almidón (un carbohidrato) y algunas proteínas y vitaminas, así como un contenido energético bastante elevado.
Además de carecer de contenidos nutricionales importantes, la harina blanca es “enriquecida” con distintos tipos de productos para mejorar su consistencia, durabilidad o sabor, logrando un producto final con pocos rastros naturales y del trigo del que surgió.
Pero lo peor no esto, sino que este fenómeno empeora cuando no solo se despoja al grano de los nutrientes que poseía inicialmente, sino cuando se le añaden otros de síntesis para contrarrestar la baja calidad nutricional del producto o se le somete a un proceso químico de blanqueamiento o de adición de mejorantes y conservantes como peróxidos, azodicarbonamida (E-927) y bromato de potasio, entre otros.
Durante el proceso de blanqueamiento químico de la harina surge un compuesto llamado aloxano, que genera gran cantidad de radicales libres y destruye células del páncreas, induciendo a la hiperglucemia.
En el ser humano, el estrés oxidativo (producido por los radicales libres) está involucrado en muchas enfermedades, como la aterosclerosis, el Parkinson, la encefalopatía miálgica, la sensibilidad química múltiple o el Alzheimer, y también puede ser importante en el envejecimiento. Algunos estudios mencionan el posible efecto tóxico del aloxano sobre otros órganos, describiéndose lesiones en el riñón e hígado a corto plazo.
Una buena alternativa a la harina blanca es la harina integral, ya que utiliza todo el grano para su elaboración, por lo que además de carbohidratos y proteínas, tiene altos contenidos en antioxidantes, vitamina B, grasas saludables, minerales y fibra.
Esto permite, además, que la harina integral sea digerida lentamente, acrecentando la sensación de saciedad (lo que es bueno para cuidar el peso) y repercutiendo de menor forma en los niveles de glucosa. Según el análisis de varias investigaciones norteamericanas sobre los beneficios de la harina integral, los granos integrales y sus subproductos reducen hasta en un 21% el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.
Son muchas las ofertas que existen hoy en el mercado sobre harinas integrales; sin embargo, hay que tener cuidado con aquellos productos que se hacen llamar “integrales” y son solamente panes o harinas blancas a las que se les ha añadido un poco de salvado, pero que no conservan el germen y por tanto no pueden ser considerados como verdaderamente integrales. Por lo tanto se debe descifrar el código de palabras que se utiliza en las etiquetas para saber si el pan es integral o simplemente un sucedáneo.
Algunos de los nombres que se utilizan son:
Harina de trigo integral
La harina y el pan pueden o no estar hechos de trigo de grano entero. No podemos confiar en el nombre del producto, sino mirar la lista de ingredientes. Si el primer ingrediente es harina de trigo integral, eso significa que la harina ha sido molida a partir de granos enteros de trigo, no con harina refinada o enriquecida. Éste es el bueno.
Si el producto está catalogado simplemente como harina de trigo, entonces es que es harina refinada, y por lo tanto ha sido despojada de sus valores nutricionales. La harina blanca refinada puede llevar colorantes alimentarios de color marrón y un poco de salvado añadido para dar la impresión de que es lo que no es.
Si el producto está catalogado como hecho con harina enriquecida, el salvado y el germen han sido eliminados y se han añadido otros nutrientes, pero no son ni de lejos tan saludables como el verdadero pan de cereales integrales.
Multicereales
Esto significa que hay más de un tipo de grano en el producto, pero no es garantía de que esos granos sean enteros.
Elaborado con cereales integrales
Hay una cantidad insignificante de granos enteros en el producto, que no son suficientes para resultar beneficiosos para la salud.


Debemos consumir los alimentos integrales siempre. PERO es importante no dejarse llevar por la publicidad y el marketing. Hay que leer las etiquetas. 
Un verdadero producto integral debe tener como primer ingrediente: harina integral o harina de trigo entero.

sábado, 2 de marzo de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (III)


        
La leche

      Se denominan productos lácteos a la leche y sus derivados, como los quesos, el yogur, los postres lácteos, el requesón, la mantequilla, etc. Todos ellos son productos muy comunes en la vida domestica de los hogares de occidente.
Se dice que la leche es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Si observamos su análisis de nutrientes nos dice que por cada litro contiene:
  1. Calcio (1,25 gr), fósforo (1 gr), potasio (1,5 gr), sodio (0,5 gr)
  2. Vitaminas: Vit-A (150 UI), Vit-C (10 mg), Tiamina (0,3mg), Niacina (1 mg), riboflavina (1,7 mg)
  3. Proteínas: 34 gr, con un 82% de caseína y un 18% de lactoalbumina
  4. Grasas, 35 gr, gran parte de ellas son saturadas y colesterol
  5. Carbohidratos: 49 gr, de lactosa

Su fama principal se debe a que está asociada al crecimiento y a que es vital para nuestros huesos y dientes, pero la realidad es bastante distinta. Aparentemente la leche de vaca debería de ser un “gran alimento”, pero en realidad es una sustancia nutritiva muy concentrada, muy densa, que genera grandes dificultades al organismo para poderla digerir y asimilar, porque: “No nos nutrimos de lo que comemos, sino de lo que digerimos, asimilamos y metabolizamos”.
Lo que llamamos leche en términos alimentarios es en realidad leche de vaca, olvidándonos qué papel cumple la leche en la naturaleza de los mamíferos. 
Todos los mamíferos inician su primera etapa de la vida alimentándose de leche, pero de leche materna de su propia especie. Ningún mamífero toma leche después del destete, excepto los humanos actuales, y mucho menos toman leche de otra especie animal distinta a la suya.
Para el ser humano solo existe una leche idónea que es la leche materna, de la madre o hembra humana, por ser la leche de nuestra especie mamífera, la Naturaleza lo ha dispuesto así.
La leche materna humana es muy distinta a otras leches de otras especies mamíferas, pero especialmente diferente de la de la vaca. La leche humana materna es un tipo de leche muy suave, fácil de digerir, con unas proteínas humanas, con las enzimas suficientes, con las hormonas necesarias para nuestro crecimiento natural, con el tipo de grasa idónea para nosotros, con los azúcares mejores para aportarnos energía, y con la correcta composición mineral para nuestra salud y nuestro desarrollo.
La composición mineral de la leche de vaca también es muy diferente a la materna. Contiene seis veces más fósforo y cuatro veces más calcio. Como consecuencia de esto se produce un estímulo excesivo de las glándulas paratiroideas, y un incremento de la excreción urinaria del exceso de fósforo.
En cuanto a la proporción de las grasas en la leche de vaca y en la materna es semejante, pero no así su composición. La leche humana es rica en ácido linoléico, importante para la maduración del Sistema Nervioso del bebé.
La leche de vaca contiene cuatro veces más proteínas que la leche humana, con una composición distinta en cuanto a azúcares, grasas, hormonas, enzimas y sales minerales. 
Esto podría explicar porqué la leche de vaca es tan difícil de digerir, asimilar y metabolizar por el ser humano, y está produciendo tantos problemas de salud. 
La sociedad, la comunidad científica y las instituciones creen que la leche y los lácteos son imprescindibles para tener una nutrición completa, que estos alimentos son imprescindibles para el crecimiento de niños y jóvenes, para el cuidado de la mujer en su embarazo y para que también transite correctamente en la menopausia. Sin embargo esto es solo una pura creencia, detrás de todo esto no hay más que un alimento que nos presenta muchas dificultadas para ser digerido, asimilado y metabolizado, que nos nutre en pequeña medida a costa de un fuerte gasto energético y dejándonos importantes residuos metabólicos, convirtiéndose en un importante factor de toxemia endógena.
      Uno de los problemas principales de la digestión y asimilación de la leche de vaca es su excesivo contenido en caseína (proteína láctea), que neutraliza el grado de acidez de los jugos gástricos, impidiendo a las enzimas del estómago desdoblar las proteínas de la leche para ser digeridas, pasando al intestino delgado parcialmente digerida o fragmentada, favoreciendo después en la siguiente fase digestiva, infecciones, putrefacciones intestinales y cambios en el pH gástrico. Este problema es mayor en el adulto pues deja progresivamente de fabricar renina gástrica, enzima importante encargada de romper las grandes cadenas de la caseína.
     Cuando los fragmentos grandes no digeridos de la leche de vaca, sobre todo de caseína, pasan al intestino, actúan como pegamento, depositándose en los folículos linfáticos del intestino, entorpeciendo la absorción de nutrientes y generando fatiga crónica e inflamación intestinal.
     Se calculan unas 25 proteínas de comportamiento antígeno presentes en la leche de vaca, de las cuales la caseína y la gammaglobulina bovina, son las que más reacción inmunológica producen en el organismo humano. El cuerpo se defiende de estas proteínas, considerándolas extrañas y dañinas.
    En definitiva, los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
      Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos, entre los que se pueden citar:
  • Problemas circulatorios y de corazón
  • Alergias
  • Diabetes juvenil y en el adulto
  • Enfermedades otorrinolaringológicas
  • Asma
  • Acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos, la garganta, las cavidades nasales y en el aparato auditivo
  • Osteoporosis
  • Reducción el hierro en los niños pequeños
  • Carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E
  • Síndrome del intestino irritable
  • Cataratas
  • Acné y arrugas en la piel
  • Artritis reumatoidea
  • Colitis ulcerosa
  • Dolores abdominales
  • Enfermedad de Crohn
  • Fatiga crónica
  • Fístulas y fisuras anales
  • Incontinencia urinaria o eneruresis
  • Migrañas
  • Trastornos del sueño
  • Acidosis, la preeclampsia

             Teniendo esto en cuenta, todas las personas, y principalmente las que presenten problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.
    No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.
   La falta de calcio para el organismo es el miedo más importante que presentan muchas personas para dejar de consumir leche. Sin embargo, según estudios estadísticos los lugares donde mayor es el consumo de leche de vaca y lácteos, es también donde mayores son los casos de osteoporosis y de otros trastornos derivados de la desmineralización, como caries dentales, pérdida y fragilidad del cabello, etc. En cambio en otros lugares del mundo, por ejemplo China o Japón, donde nunca se han consumido ni leche ni lácteos de ningún tipo, no se conoce la osteoporosis y ni otros trastornos similares de desmineralización.
Existen fuentes naturales de las que podemos obtener el calcio necesario para mantener la salud:
  • Vegetales verdes (brócoli, coliflor, col verde, berza, perejil, espinacas, acelgas…)
  • Almendras, anacardos, avellanas, cacahuetes, pistachos, nueces, ajonjolí, semillas de girasol
  • Frutas deshidratadas (en especial los higos secos, dátiles, uvas y ciruelas pasas)
  • Avena, arroz integral
  • Leche de soya, tofu
  • Garbanzos, judías pintas y negras, lentejas, granos de soya
  • Alfalfa, batata, repollo, apio, judías verdes, calabaza
Del mismo modo, existen muchas alternativas a la leche animal y que aportan múltiples beneficios al organismo:
  • Bebida de avena. Muy rica en fibra y en vitamina B (buena contra el estrés)
  • Bebida de sésamo. Es, junto a la soja, lamás rico en lecitina, alimento energético, bueno para las facultades intelectuales y laxante. Se recomienda contra la osteoporosis
  • Bebida de espelta. Buena para dietas vegetarianas por sus proteínas de calidad. Fortalece huesos y tendones
  • Bebida de castañas. Es muy energética, fácil de digerir y aporta vitamina C (antioxidante)
  • Bebida de coco. Diurética, buena para preparación de alimentos, alto contenido en fibra e ideal para luchar contra parásitos intestinales
  • Bebida de semillas de calabaza. Buena contra parásitos intestinales, desinfecta y desinflama la próstata y tiene un gran aporte de ácidos grasos, zinc, vitaminas A, E y F, magnesio, fósforo y hierro
  • Bebida de chufa (más conocida como horchata). Refrescante, digestiva y de buen sabor, reduce el colesterol, antioxidante, buena contra la arteriosclerosis, ideal para diabéticos y celíacos. También es energética y rica en minerales y vitaminas C y E. No tienen nada de sodio
  • Bebida de arroz. La más digestiva y refrescante. Energética gracias a su alto contenido en hidratos de carbono
  • Bebida de almendras. Pobre en sodio y rica en potasio (ideal para casos de diarreas o vómitos). Buen aporte de calcio y fósforo, por lo que se recomienda en etapas de desarrollo, para mujeres gestantes y para ancianos. Buen aporte de proteínas
  • Bebida de avellanas. Con alto contenido en L-Arginina, bueno para prevenir lesiones en arterias y coágulos de sangre, baja en sodio, rica en ácido fólico (ideal para embarazadas, porque disminuye las probabilidades de malformaciones en el feto) y en calcio, fósforo, potasio y magnesio

Cambiemos paradigmas, no tenemos que seguir haciendo lo mismo que hacían nuestras madres y abuelas
Si tienes dudas sobre este tema, investiga y experimenta, notarás la diferencia en tu salud y en la de los tuyos

sábado, 16 de febrero de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (II)


El azúcar refinado
El azúcar blanco no aporta ningún nutriente, aporta energía, pero nada más. No se puede considerar como un alimento, ya que es una sustancia química pura extraída de fuentes vegetales como la caña de azúcar o la remolacha, a las que se les extrae el jugo eliminando toda la fibra y las proteínas que forman el 90% de dichas plantas.
Para dejar limpio el líquido que contiene el azúcar, se añade cal viva y es ahí donde esa reacción alcalina mata casi todas las vitaminas, luego se añade dióxido de carbono para acelerar la cal. El líquido azucarado resultante pasa por filtros que lo separan de las impurezas. Luego viene otro tratamiento con sulfato de calcio y ácido sulfúrico para decolorar y dejarlo casi blanco.
Así, el azúcar refinado no tiene proteínas, ni vitaminas, no tiene minerales, no tiene enzimas, no tiene oligoelementos, no tiene fibra, no tiene grasas y no es de ningún beneficio en la alimentación humana.
Debido a que el azúcar refinado ha sido despojado de todos los nutrientes, para procesarlo, nuestro cuerpo debe "pedir prestados", a los tejidos y órganos, los minerales y las vitaminas que requiere para metabolizar el azúcar. El azúcar daña así a largo plazo.
El efecto más comúnmente conocido del consumo de azúcar es la diabetes, pero no es el único, ya que además:
  • Causa hiperactividad, ansiedad, dificultad para concentrarse e irritabilidad en los niños.
  • Puede producir un aumento significativo de los triglicéridos.
  • Contribuye a la disminución de las defensas contra las infecciones bacterianas.
  • Causa pérdida de elasticidad en de los tejidos, dicho de otro modo: envejecimiento.
  • Reduce el HDL (lipoproteínas de alta densidad) vulgarmente conocido como colesterol bueno.
  • Contribuye a una deficiencia crónica de cromo.
  • Contribuye al cáncer de ovarios y a todos los demás procesos cancerígenos.
  • Causa deficiencia de cobre.
  • Interfiere negativamente en la absorción de calcio y magnesio.
  • Debilita la vista.
  • Eleva los niveles de neurotransmisores (dopamina, serotonina y norepinefrina) al igual que otras drogas adictivas.
  • Aumenta la glucosa en sangre y causa hipoglucemia.
  • Acidifica el organismo.
  • Aumenta los niveles de adrenalina en niños.
  • Personas con enfermedades intestinales presentan mala absorción de azúcares en el intestino. Por lo tanto aumenta el riesgo de sufrir enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
  • A mayor consumo de azúcar más arrugas.
  • Causa caries.
  • Contribuye a la obesidad.
  • Empeora el estado de úlceras gástricas o duodenales.
  • Causa artritis.
En el caso de los niños, una dieta rica en azúcar es muy perjudicial porque influye en su crecimiento y provoca descalcificación en todas las etapas de la vida. Por otro lado, también altera el sistema nervioso, debido al aumento de glucosa en el torrente sanguíneo y al déficit de vitaminas B1 y B2.
Además, el azúcar puede producir alteraciones de conducta, como es el caso de la hiperactividad. También favorece el aumento de triglicéridos en sangre, la alteración de la flora intestinal y un desequilibrio glucémico.
Las enfermedades del sistema nervioso afectan a muchas personas y el consumo de azúcar está relacionado con ello. Cuando una persona padece depresión, ataque de pánico o algún tipo de psicosis, puede comprobarse que su dieta consta de una gran cantidad de azúcar refinado.

Un cambio de alimentación, prescindiendo de alimentos que pueden ser nocivos para la salud, genera cambios en el comportamiento psicológico y muchas veces ayuda en la resolución del conflicto tanto psíquico como físico.

La abstinencia de azúcar blanco refinado y el agregado de alimentos que contienen carbohidratos de otra calidad, modifica la química interna, ayudando a mejorar la condición emocional.

Suele ocurrir que los síntomas de ansiedad o trastorno emocional estén íntimamente relacionados con un desequilibrio de la glucosa en sangre, debido, justamente, al consumo de sacarosa o azúcar refinado.

La realidad es que el azúcar es una sustancia tan adictiva como las drogas, y que provoca estragos en el organismo.
Cuando consumimos azúcar (sacarosa) el sistema inmunológico se debilita durante 6 horas, lo que nos hace más vulnerables a los gérmenes, virus y bacterias nocivas.

Por otro lado, el azúcar reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. 
El problema es la manera en que la consumimos, porque las frutas y verduras, por sí mismas, ya contienen azúcar, y ésta sí es beneficiosa para el organismo.
Desafortunadamente los edulcorantes químicos también son dañinos, muchos de ellos aún más que el propio azúcar blanco, pues aumentan el riesgo de cáncer, como el aspartamo, la sacarina y ciclamatos, que podemos encontrar en productos como el refresco light.
El contenido de azúcar en los alimentos industrializados se esconde bajo nombres químicos, y así leemos que contiene dextrosa, maltosa, sacarosa, sucrosa, miel, melasa, glucosa, fructosa, miel de maíz, miel invertida. Por lo general, todos los ingredientes que terminen en "osa", son simplemente azúcar refinado. 
El edulcorante sucralosa es básicamente azúcar clorada, y por tanto, presenta muchos de los riesgos del cloro. Las dioxinas son un subproducto del procesado del cloro, un carcinógeno 300.000 veces más potente que el DDT. Lo descubrió por error un investigador que trabajaba con compuestos para elaborar pesticidas. Muchos refrescos utilizan la sucralosa como edulcorante. 
La sacarina también es un carcinogéno, que ha sido prohibido hace años en muchos países.
Pero sin duda, el peor de los edulcorantes artificiales es el ASPARTAMO (E951), que también podemos encontrar en los refrescos light y en algunos medicamentos (leer siempre los prospectos). Es una exitotoxina y un neurotóxico. Algunos de los efectos más graves del aspartamo son:
  • Tumores en el cerebro
  • Esclerosis múltiple
  • Epilepsia
  • Diabetes
  • Parkinson
  • Alzheimer
  • Fibromialgia
Por todo esto, si queremos mantener la salud, el azúcar debe ser eliminado de la dieta, pues aún en pequeñas cantidades es dañino. Evitar el azúcar y los alimentos que lo contienen en forma disfrazada es indispensable.
Existen muchas alternativas sanas para endulzar, tales como el azúcar moreno, siempre que sea verdaderamente azúcar sin refinar y no solamente azúcar refinado pintado de color café, la miel, el ágave, la stevia, el azúcar de dátil o la melaza. También puedes probar a no endulzar, aprende a paladear los sabores naturales de los alimentos.

EL AZÚCAR MORENO O AZÚCAR INTEGRAL
El azúcar moreno o azúcar integral de caña se obtiene mediante la trituración de la caña de azúcar y contiene todos los nutrientes de la caña de azúcar.

El azúcar moreno o integral conserva todas sus propiedades nutricionales ya que no ha sido refinado y por eso también recibe el nombre de azúcar crudo.
Tiene un sabor muy agradable, como a regaliz y su textura es un poco pegajosa ya que es muy rico en melaza o "miel de caña". Cuando compremos azúcar moreno o integral veremos que según el fabricante el azúcar es mucho, poco o nada pegajoso. Eso nos puede indicar que ha sido refinado un poco, mucho o nada.
Para que el azúcar moreno mantenga sus cualidades nutricionales debe estar sin refinar o bien lo menos posible. Para eso bastará con tocarla y si se pegotea, significa que hay presencia de melaza y es rica en nutrientes; su color puede ser otra referencia, hay algunos azúcares integrales que están casi blancos; eso delata que ha sido varias veces refinada. La realidad demuestra que una buena parte del azúcar que se comercializa como azúcar moreno en verdad es azúcar blanco refinado, que se ha completado con un extracto de melaza (lo que le brinda el color y el sabor diferentes). De esta forma, las propiedades del azúcar moreno en lo que respecta a los beneficios nutritivos son prácticamente inexistentes ya que aporta cantidades ínfimas de vitaminas y minerales.
El azúcar integral o moreno es muy rico en hidratos de carbono, contiene casi un 95%; nos aporta vitaminas del tipo B (B1 y B2) y altos contenidos de Vitamina A como también ácido pantoténico. Su color amorronado delata la presencia de fibras solubles de fácil absorción y digestión. Posee menos calorías que el azúcar blanco, pero su presencia también es importante.
Un detalle importante es que el azúcar moreno o integral posee riqueza en sales minerales alcalinas que ayudan a alcalinizar nuestro PH, lo cual es saludable para nuestra salud, ya que tendemos a estar todos con un PH sanguíneo demasiado ácido.
Algunas propiedades del azúcar moreno de caña son:
  • Ayuda a mantener regulados los niveles de azúcar en sangre.
  • Ayuda a prevenir la desnutrición.
  • Ayuda a alcalinizar el PH.
  • Ayuda a combatir el cansancio.
  • Ayuda a tener un mejor crecimiento y desarrollo mental.

LA MIEL
La miel es un buen endulzante que nos servirá como opción al azúcar tradicional. Es cierto que su grado de dulzor es mayor, por lo que el aporte calórico es más alto, pero no se trata de calorías vacías, ya que la miel contiene infinidad de enzimas y minerales que la convierten en un alimento muy saludable para el organismo. Además, nos aporta muy buenas dosis de antioxidantes y vitaminas necesarios para conseguir unas células en perfectas condiciones, además de la cantidad de beneficios medicinales que nos brinda.
Rica en vitaminas, minerales y aminoácidos, la miel es un poderoso agente antimicrobiano para combatir los resfriados de las épocas de frío. Además, es una aliada contra el envejecimiento, puesto que contiene antioxidantes que frenan la aparición de radicales libres.
La miel es de fácil asimilación, ya que posee hidratos de carbono de cadenas cortas. Entre sus propiedades destacan: 
  • Facilita la digestión y la asimilación de otros alimentos.
  • Mejora la conservación de los alimentos.
  • Regulariza el funcionamiento intestinal.
  • Disminuye la duración de diarrea causada por organismos como la Salmonella, Shigella y la E. Colli.
  • Es altamente recomendada para calmar la tos.
  • Posee propiedades sedantes, favoreciendo la absorción de triptófano, que es precursor de la serotonina.
  • Es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga.
  • Mejora el rendimiento físico y el vigor sexual.
  • Es eficazmente utilizada para el tratamiento de astenia o estados de cansancio.
  • Contribuye a la formación de glóbulos rojos, debido a la presencia de ácido fólico.
  • Es utilizada para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, los estados depresivos menores, las úlceras, la gastritis, las quemaduras, etc, ya que  es un bactericida natural.
  • Estimula la formación de anticuerpos, debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc. Esto significa que la miel estimula el sistema inmunológico reforzando las defensas para prevenir enfermedades.
  • Aumenta la cantidad de glucógeno disponible en el hígado y ejerce una acción hepato-protectora.
  • Es beneficiosa para el corazón.

EL ÁGAVE
El ágave es otro endulzante a destacar. Se obtiene de una planta similar a un cactus. Es una sustancia rica en minerales y vitaminas, cosa que el azúcar refinado tradicional no posee.  Lo podemos encontrar en tiendas especializadas y herboristerías, y puede ser un buen endulzante en todo tipo de dietas a pesar de que no tiene el poder que otros endulzantes.
  • Ayuda a estimular el crecimiento de la flora intestinal (prebiótico).
  • Tiene un bajo contenido en calorías, así que está recomendado para las dietas de adelgazamiento. Es un buen sustitutivo de la miel y el azúcar tradicional si queremos restar calorías.
  • Inhiben el crecimiento de bacterias patógenas (E.Coli, Listeria, Shigella, Salmonella). 
  • Es muy recomendado para aquellas personas que sufren de diabetes o son hipoglucémicas, ya que les beneficia al regular los niveles de insulina. Es muy utilizado en dietas vegetarianas y en casos de diabetes tipo uno y dos.
  • Los Fructooligosacáridos que contiene el sirope no ayudan a la formación de las bacterias de caries dentales. 
  • Disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos. 
  • Aumentan a la absorción del calcio y del magnesio. 
  • Facilitan la regulación de la actividad intestinal, por lo que están recomendados a las personas con estreñimiento. 
  • Ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

LA STEVIA

   Es un edulcorante alternativo al azúcar obtenido de un arbusto originario de Paraguay y Brasil. Las hojas de la planta son 30 veces más dulces que el azúcar y el extracto unas 200 veces más.

   Entre sus propiedades, destacan:


  • Tiene 0 calorías.
  • Es ideal para los diabéticos, ya que regula los niveles de glucosa d la sangre. En algunos países incluso se utiliza como tratamiento para mejorar la diabetes, ya que regula los niveles de insulina.
  • Muy aconsejable para perder peso, ya que reduce la ansiedad por la comida.
  • Disminuye el deseo de apetencia por tomar dulces y grasas.
  • Realza el aroma de las infusiones o alimentos donde se añade.
  • Retarda la aparición de la placa de caries. 
  • Es un hipotensor suave. Baja la presión arterial que esté demasiado alta.
  • Es suavemente diurético.
  • Mejora las funciones gastrointestinales.
  • Puede ayudar en la desintoxicación del tabaco y del alcohol.
  • Previene e inhibe la reproducción de bacterias y organismos infecciosos. Mejora la resistencia frente a resfriados y gripes.

EL AZÚCAR DE DÁTIL
Es otra variedad que podemos utilizar a la hora de endulzar nuestros platos. Se obtiene del dátil cristalizado, y aporta gran dulzor. 
La azúcar de dátiles contiene altas dosis de calorías, pero a diferencia del azúcar refinado, aporta minerales, vitaminas y fibra que ayuda a mantener un buen tránsito intestinal a la hora de eliminar sustancias de desecho del organismo.
La azúcar de dátiles se consigue en tiendas especializadas y tiendas de alimentos naturales. 

LA MELAZA
Es un líquido denso y oscuro que se obtiene del proceso final de la extracción tanto de la caña de azúcar como de los azúcares de la remolacha.

La melaza es un endulzante muy nutritivo, pero no por ello poco calórico, aunque su aporte nutricional es lo que compensa estas cantidades de calorías, ya que es una importante fuente de vitaminas y sobre todo de minerales, entre los que destacan sus altas cantidades de calcio, potasio y magnesio, indispensables a la hora de mantener una buena salud.
Por el alto contenido de hidratos de carbono es recomendada para aquellas personas que realizan excesivos trabajos físicos y mentales, siendo ideal para todo tipo de deportistas.
La podemos encontrar en grandes superficies y en tiendas especializadas.