miércoles, 3 de abril de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (V)



El Arroz Blanco
   El arroz es uno de los cereales más consumidos en todo el mundo. Se dice que aproximadamente el 70% de la población mundial lo ingiere en forma habitual. 
El arroz blanco, también llamado arroz refinado, es el que más se consume en el planeta. Es el grano de arroz pulido, sin la cáscara. 
Para producir el arroz blanco el grano integral es sometido a un proceso de refinado conocido como pulido, mediante el cual se le retira la capa exterior (salvado) y el germen. Con este proceso, lo que queda es el endosperma, que consta principalmente de almidón y está desprovisto de otros nutrientes diferentes a los carbohidratos.
  Es común que el arroz blanco contenga aditivos y fortificantes artificiales, ya que durante el proceso de pulido se elimina la mayoría del hierro, las vitaminas, el zinc y el magnesio. De hecho, el arroz blanco se encuentra tan carente de nutrientes que no ofrece la cantidad nutricional mínima requerida por la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA por sus siglas en inglés). Esta es la razón por la que el arroz blanco debe ser alterado químicamente con vitaminas y hierro para que pueda ser vendido en los supermercados.
Según los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, el arroz blanco causa aumentos bruscos en los niveles de glucosa en la sangre, lo cual es un riesgo de diabetes.
El estudio analizó los datos de tres grandes estudios llevados a cabo con cerca de 40.000 hombres y 157.500 mujeres sobre el consumo de arroz y el riesgo de diabetes.
Los científicos descubrieron que quienes consumían cinco o más porciones de arroz blanco a la semana tenían 17% más riesgo de padecer diabetes que quienes consumían menos de una porción al mes.
Por el contrario, el consumo de dos o más porciones de arroz integral a la semana mostró una reducción del 11% en el riesgo de desarrollar la enfermedad, comparado con el consumo de menos de una porción al mes.
Con base a estos resultados, los investigadores calculan que si se reemplazan 50 gramos de arroz blanco (el equivalente a la tercera parte de una porción) al día con la misma cantidad de arroz integral se podría reducir 16% el riesgo de diabetes tipo 2, y el reemplazo de todo el consumo de cereales refinados con cereales integrales podría lograr una reducción de 36% en el riesgo de la enfermedad.
La explicación de este vínculo podría estar en que el arroz blanco tiene un índice glicémico más alto que el arroz integral. (El índice glicémico es la medida de cuánto aumenta un alimento el nivel de glucosa en la sangre).
Además de esto, el arroz integral:
  • Es rico en selenio, un importante mineral conocido por reducir considerablemente el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas e inflamatorias y artritis reumatoide.
  • Una taza de arroz integral ofrece más del 80% de nuestra necesidad diaria de manganeso. Este mineral ayuda al cuerpo humano a crear importantes ácidos grasos que producen colesterol bueno. Este mineral también es beneficioso para la salud de nuestro sistema nervioso y reproductivo.
  • Contiene aceites naturales saludables para el corazón que pueden ayudar a reducir el colesterol tipo LDL.
  • Estimula los intestinos de una forma favorable para la pérdida de peso y el buen funcionamiento metabólico, debido a que es rico en fibra y a la habilidad de mantener un funcionamiento intestinal saludable.
  • Es también una importante fuente de antioxidantes. 
  • Puede ayudar a mantener estable el azúcar en sangre debido a que libera el azúcar lenta y constantemente. Esto lo convierte en una mejor opción para los diabéticos en comparación con el arroz blanco. Aunque algunos estudios realizados en Asia muestran una relación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes tipo 2, nuevos estudios realizados recientemente informan que las personas que consumen al menos dos porciones semanales de arroz integral pueden reducir hasta un 11 por ciento la posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Contiene casi el doble de cantidad de fósforo (ideal ante el crecimiento y la energía mental) y más del doble de cantidad de potasio (beneficioso en casos de hipertensión) que el arroz blanco.
  • Posee más cantidad de vitaminas del grupo B y vitamina E.


Aunque el arroz integral necesita una cocción más larga que el arroz blanco, el solo hecho de cambiar de arroz blanco a integral es un excelente primer paso para lograr una dieta saludable

sábado, 9 de marzo de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (IV)



La Harina Blanca
La preferencia por la harina blanca radica en que, al ser un producto altamente procesado, se ha convertido en un polvo muy fino y de un color blanco puro con el que se pueden elaborar alimentos con texturas más agradables y esponjosas. Pero hay que saber que cuanto más fina y blanca es la harina, menos fibra, vitaminas y minerales contiene. El pan blanco, el pan de salvado, los panes de bollería, no contienen vitaminas ni minerales, por lo que aparte de su color y textura, pocos son los beneficios que brindan.
Esto se debe a que la harina blanca no se produce a partir del trigo propiamente dicho, sino únicamente en base a una parte de él, el endoesperma, dejando de lado tanto el salvado como el germen de trigo, que son las partes más nutritivas de este cereal. Como resultado, la harina blanca contiene principalmente almidón (un carbohidrato) y algunas proteínas y vitaminas, así como un contenido energético bastante elevado.
Además de carecer de contenidos nutricionales importantes, la harina blanca es “enriquecida” con distintos tipos de productos para mejorar su consistencia, durabilidad o sabor, logrando un producto final con pocos rastros naturales y del trigo del que surgió.
Pero lo peor no esto, sino que este fenómeno empeora cuando no solo se despoja al grano de los nutrientes que poseía inicialmente, sino cuando se le añaden otros de síntesis para contrarrestar la baja calidad nutricional del producto o se le somete a un proceso químico de blanqueamiento o de adición de mejorantes y conservantes como peróxidos, azodicarbonamida (E-927) y bromato de potasio, entre otros.
Durante el proceso de blanqueamiento químico de la harina surge un compuesto llamado aloxano, que genera gran cantidad de radicales libres y destruye células del páncreas, induciendo a la hiperglucemia.
En el ser humano, el estrés oxidativo (producido por los radicales libres) está involucrado en muchas enfermedades, como la aterosclerosis, el Parkinson, la encefalopatía miálgica, la sensibilidad química múltiple o el Alzheimer, y también puede ser importante en el envejecimiento. Algunos estudios mencionan el posible efecto tóxico del aloxano sobre otros órganos, describiéndose lesiones en el riñón e hígado a corto plazo.
Una buena alternativa a la harina blanca es la harina integral, ya que utiliza todo el grano para su elaboración, por lo que además de carbohidratos y proteínas, tiene altos contenidos en antioxidantes, vitamina B, grasas saludables, minerales y fibra.
Esto permite, además, que la harina integral sea digerida lentamente, acrecentando la sensación de saciedad (lo que es bueno para cuidar el peso) y repercutiendo de menor forma en los niveles de glucosa. Según el análisis de varias investigaciones norteamericanas sobre los beneficios de la harina integral, los granos integrales y sus subproductos reducen hasta en un 21% el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.
Son muchas las ofertas que existen hoy en el mercado sobre harinas integrales; sin embargo, hay que tener cuidado con aquellos productos que se hacen llamar “integrales” y son solamente panes o harinas blancas a las que se les ha añadido un poco de salvado, pero que no conservan el germen y por tanto no pueden ser considerados como verdaderamente integrales. Por lo tanto se debe descifrar el código de palabras que se utiliza en las etiquetas para saber si el pan es integral o simplemente un sucedáneo.
Algunos de los nombres que se utilizan son:
Harina de trigo integral
La harina y el pan pueden o no estar hechos de trigo de grano entero. No podemos confiar en el nombre del producto, sino mirar la lista de ingredientes. Si el primer ingrediente es harina de trigo integral, eso significa que la harina ha sido molida a partir de granos enteros de trigo, no con harina refinada o enriquecida. Éste es el bueno.
Si el producto está catalogado simplemente como harina de trigo, entonces es que es harina refinada, y por lo tanto ha sido despojada de sus valores nutricionales. La harina blanca refinada puede llevar colorantes alimentarios de color marrón y un poco de salvado añadido para dar la impresión de que es lo que no es.
Si el producto está catalogado como hecho con harina enriquecida, el salvado y el germen han sido eliminados y se han añadido otros nutrientes, pero no son ni de lejos tan saludables como el verdadero pan de cereales integrales.
Multicereales
Esto significa que hay más de un tipo de grano en el producto, pero no es garantía de que esos granos sean enteros.
Elaborado con cereales integrales
Hay una cantidad insignificante de granos enteros en el producto, que no son suficientes para resultar beneficiosos para la salud.


Debemos consumir los alimentos integrales siempre. PERO es importante no dejarse llevar por la publicidad y el marketing. Hay que leer las etiquetas. 
Un verdadero producto integral debe tener como primer ingrediente: harina integral o harina de trigo entero.

sábado, 2 de marzo de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (III)


        
La leche

      Se denominan productos lácteos a la leche y sus derivados, como los quesos, el yogur, los postres lácteos, el requesón, la mantequilla, etc. Todos ellos son productos muy comunes en la vida domestica de los hogares de occidente.
Se dice que la leche es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Si observamos su análisis de nutrientes nos dice que por cada litro contiene:
  1. Calcio (1,25 gr), fósforo (1 gr), potasio (1,5 gr), sodio (0,5 gr)
  2. Vitaminas: Vit-A (150 UI), Vit-C (10 mg), Tiamina (0,3mg), Niacina (1 mg), riboflavina (1,7 mg)
  3. Proteínas: 34 gr, con un 82% de caseína y un 18% de lactoalbumina
  4. Grasas, 35 gr, gran parte de ellas son saturadas y colesterol
  5. Carbohidratos: 49 gr, de lactosa

Su fama principal se debe a que está asociada al crecimiento y a que es vital para nuestros huesos y dientes, pero la realidad es bastante distinta. Aparentemente la leche de vaca debería de ser un “gran alimento”, pero en realidad es una sustancia nutritiva muy concentrada, muy densa, que genera grandes dificultades al organismo para poderla digerir y asimilar, porque: “No nos nutrimos de lo que comemos, sino de lo que digerimos, asimilamos y metabolizamos”.
Lo que llamamos leche en términos alimentarios es en realidad leche de vaca, olvidándonos qué papel cumple la leche en la naturaleza de los mamíferos. 
Todos los mamíferos inician su primera etapa de la vida alimentándose de leche, pero de leche materna de su propia especie. Ningún mamífero toma leche después del destete, excepto los humanos actuales, y mucho menos toman leche de otra especie animal distinta a la suya.
Para el ser humano solo existe una leche idónea que es la leche materna, de la madre o hembra humana, por ser la leche de nuestra especie mamífera, la Naturaleza lo ha dispuesto así.
La leche materna humana es muy distinta a otras leches de otras especies mamíferas, pero especialmente diferente de la de la vaca. La leche humana materna es un tipo de leche muy suave, fácil de digerir, con unas proteínas humanas, con las enzimas suficientes, con las hormonas necesarias para nuestro crecimiento natural, con el tipo de grasa idónea para nosotros, con los azúcares mejores para aportarnos energía, y con la correcta composición mineral para nuestra salud y nuestro desarrollo.
La composición mineral de la leche de vaca también es muy diferente a la materna. Contiene seis veces más fósforo y cuatro veces más calcio. Como consecuencia de esto se produce un estímulo excesivo de las glándulas paratiroideas, y un incremento de la excreción urinaria del exceso de fósforo.
En cuanto a la proporción de las grasas en la leche de vaca y en la materna es semejante, pero no así su composición. La leche humana es rica en ácido linoléico, importante para la maduración del Sistema Nervioso del bebé.
La leche de vaca contiene cuatro veces más proteínas que la leche humana, con una composición distinta en cuanto a azúcares, grasas, hormonas, enzimas y sales minerales. 
Esto podría explicar porqué la leche de vaca es tan difícil de digerir, asimilar y metabolizar por el ser humano, y está produciendo tantos problemas de salud. 
La sociedad, la comunidad científica y las instituciones creen que la leche y los lácteos son imprescindibles para tener una nutrición completa, que estos alimentos son imprescindibles para el crecimiento de niños y jóvenes, para el cuidado de la mujer en su embarazo y para que también transite correctamente en la menopausia. Sin embargo esto es solo una pura creencia, detrás de todo esto no hay más que un alimento que nos presenta muchas dificultadas para ser digerido, asimilado y metabolizado, que nos nutre en pequeña medida a costa de un fuerte gasto energético y dejándonos importantes residuos metabólicos, convirtiéndose en un importante factor de toxemia endógena.
      Uno de los problemas principales de la digestión y asimilación de la leche de vaca es su excesivo contenido en caseína (proteína láctea), que neutraliza el grado de acidez de los jugos gástricos, impidiendo a las enzimas del estómago desdoblar las proteínas de la leche para ser digeridas, pasando al intestino delgado parcialmente digerida o fragmentada, favoreciendo después en la siguiente fase digestiva, infecciones, putrefacciones intestinales y cambios en el pH gástrico. Este problema es mayor en el adulto pues deja progresivamente de fabricar renina gástrica, enzima importante encargada de romper las grandes cadenas de la caseína.
     Cuando los fragmentos grandes no digeridos de la leche de vaca, sobre todo de caseína, pasan al intestino, actúan como pegamento, depositándose en los folículos linfáticos del intestino, entorpeciendo la absorción de nutrientes y generando fatiga crónica e inflamación intestinal.
     Se calculan unas 25 proteínas de comportamiento antígeno presentes en la leche de vaca, de las cuales la caseína y la gammaglobulina bovina, son las que más reacción inmunológica producen en el organismo humano. El cuerpo se defiende de estas proteínas, considerándolas extrañas y dañinas.
    En definitiva, los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
      Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos, entre los que se pueden citar:
  • Problemas circulatorios y de corazón
  • Alergias
  • Diabetes juvenil y en el adulto
  • Enfermedades otorrinolaringológicas
  • Asma
  • Acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos, la garganta, las cavidades nasales y en el aparato auditivo
  • Osteoporosis
  • Reducción el hierro en los niños pequeños
  • Carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E
  • Síndrome del intestino irritable
  • Cataratas
  • Acné y arrugas en la piel
  • Artritis reumatoidea
  • Colitis ulcerosa
  • Dolores abdominales
  • Enfermedad de Crohn
  • Fatiga crónica
  • Fístulas y fisuras anales
  • Incontinencia urinaria o eneruresis
  • Migrañas
  • Trastornos del sueño
  • Acidosis, la preeclampsia

             Teniendo esto en cuenta, todas las personas, y principalmente las que presenten problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.
    No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.
   La falta de calcio para el organismo es el miedo más importante que presentan muchas personas para dejar de consumir leche. Sin embargo, según estudios estadísticos los lugares donde mayor es el consumo de leche de vaca y lácteos, es también donde mayores son los casos de osteoporosis y de otros trastornos derivados de la desmineralización, como caries dentales, pérdida y fragilidad del cabello, etc. En cambio en otros lugares del mundo, por ejemplo China o Japón, donde nunca se han consumido ni leche ni lácteos de ningún tipo, no se conoce la osteoporosis y ni otros trastornos similares de desmineralización.
Existen fuentes naturales de las que podemos obtener el calcio necesario para mantener la salud:
  • Vegetales verdes (brócoli, coliflor, col verde, berza, perejil, espinacas, acelgas…)
  • Almendras, anacardos, avellanas, cacahuetes, pistachos, nueces, ajonjolí, semillas de girasol
  • Frutas deshidratadas (en especial los higos secos, dátiles, uvas y ciruelas pasas)
  • Avena, arroz integral
  • Leche de soya, tofu
  • Garbanzos, judías pintas y negras, lentejas, granos de soya
  • Alfalfa, batata, repollo, apio, judías verdes, calabaza
Del mismo modo, existen muchas alternativas a la leche animal y que aportan múltiples beneficios al organismo:
  • Bebida de avena. Muy rica en fibra y en vitamina B (buena contra el estrés)
  • Bebida de sésamo. Es, junto a la soja, lamás rico en lecitina, alimento energético, bueno para las facultades intelectuales y laxante. Se recomienda contra la osteoporosis
  • Bebida de espelta. Buena para dietas vegetarianas por sus proteínas de calidad. Fortalece huesos y tendones
  • Bebida de castañas. Es muy energética, fácil de digerir y aporta vitamina C (antioxidante)
  • Bebida de coco. Diurética, buena para preparación de alimentos, alto contenido en fibra e ideal para luchar contra parásitos intestinales
  • Bebida de semillas de calabaza. Buena contra parásitos intestinales, desinfecta y desinflama la próstata y tiene un gran aporte de ácidos grasos, zinc, vitaminas A, E y F, magnesio, fósforo y hierro
  • Bebida de chufa (más conocida como horchata). Refrescante, digestiva y de buen sabor, reduce el colesterol, antioxidante, buena contra la arteriosclerosis, ideal para diabéticos y celíacos. También es energética y rica en minerales y vitaminas C y E. No tienen nada de sodio
  • Bebida de arroz. La más digestiva y refrescante. Energética gracias a su alto contenido en hidratos de carbono
  • Bebida de almendras. Pobre en sodio y rica en potasio (ideal para casos de diarreas o vómitos). Buen aporte de calcio y fósforo, por lo que se recomienda en etapas de desarrollo, para mujeres gestantes y para ancianos. Buen aporte de proteínas
  • Bebida de avellanas. Con alto contenido en L-Arginina, bueno para prevenir lesiones en arterias y coágulos de sangre, baja en sodio, rica en ácido fólico (ideal para embarazadas, porque disminuye las probabilidades de malformaciones en el feto) y en calcio, fósforo, potasio y magnesio

Cambiemos paradigmas, no tenemos que seguir haciendo lo mismo que hacían nuestras madres y abuelas
Si tienes dudas sobre este tema, investiga y experimenta, notarás la diferencia en tu salud y en la de los tuyos

sábado, 16 de febrero de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (II)


El azúcar refinado
El azúcar blanco no aporta ningún nutriente, aporta energía, pero nada más. No se puede considerar como un alimento, ya que es una sustancia química pura extraída de fuentes vegetales como la caña de azúcar o la remolacha, a las que se les extrae el jugo eliminando toda la fibra y las proteínas que forman el 90% de dichas plantas.
Para dejar limpio el líquido que contiene el azúcar, se añade cal viva y es ahí donde esa reacción alcalina mata casi todas las vitaminas, luego se añade dióxido de carbono para acelerar la cal. El líquido azucarado resultante pasa por filtros que lo separan de las impurezas. Luego viene otro tratamiento con sulfato de calcio y ácido sulfúrico para decolorar y dejarlo casi blanco.
Así, el azúcar refinado no tiene proteínas, ni vitaminas, no tiene minerales, no tiene enzimas, no tiene oligoelementos, no tiene fibra, no tiene grasas y no es de ningún beneficio en la alimentación humana.
Debido a que el azúcar refinado ha sido despojado de todos los nutrientes, para procesarlo, nuestro cuerpo debe "pedir prestados", a los tejidos y órganos, los minerales y las vitaminas que requiere para metabolizar el azúcar. El azúcar daña así a largo plazo.
El efecto más comúnmente conocido del consumo de azúcar es la diabetes, pero no es el único, ya que además:
  • Causa hiperactividad, ansiedad, dificultad para concentrarse e irritabilidad en los niños.
  • Puede producir un aumento significativo de los triglicéridos.
  • Contribuye a la disminución de las defensas contra las infecciones bacterianas.
  • Causa pérdida de elasticidad en de los tejidos, dicho de otro modo: envejecimiento.
  • Reduce el HDL (lipoproteínas de alta densidad) vulgarmente conocido como colesterol bueno.
  • Contribuye a una deficiencia crónica de cromo.
  • Contribuye al cáncer de ovarios y a todos los demás procesos cancerígenos.
  • Causa deficiencia de cobre.
  • Interfiere negativamente en la absorción de calcio y magnesio.
  • Debilita la vista.
  • Eleva los niveles de neurotransmisores (dopamina, serotonina y norepinefrina) al igual que otras drogas adictivas.
  • Aumenta la glucosa en sangre y causa hipoglucemia.
  • Acidifica el organismo.
  • Aumenta los niveles de adrenalina en niños.
  • Personas con enfermedades intestinales presentan mala absorción de azúcares en el intestino. Por lo tanto aumenta el riesgo de sufrir enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
  • A mayor consumo de azúcar más arrugas.
  • Causa caries.
  • Contribuye a la obesidad.
  • Empeora el estado de úlceras gástricas o duodenales.
  • Causa artritis.
En el caso de los niños, una dieta rica en azúcar es muy perjudicial porque influye en su crecimiento y provoca descalcificación en todas las etapas de la vida. Por otro lado, también altera el sistema nervioso, debido al aumento de glucosa en el torrente sanguíneo y al déficit de vitaminas B1 y B2.
Además, el azúcar puede producir alteraciones de conducta, como es el caso de la hiperactividad. También favorece el aumento de triglicéridos en sangre, la alteración de la flora intestinal y un desequilibrio glucémico.
Las enfermedades del sistema nervioso afectan a muchas personas y el consumo de azúcar está relacionado con ello. Cuando una persona padece depresión, ataque de pánico o algún tipo de psicosis, puede comprobarse que su dieta consta de una gran cantidad de azúcar refinado.

Un cambio de alimentación, prescindiendo de alimentos que pueden ser nocivos para la salud, genera cambios en el comportamiento psicológico y muchas veces ayuda en la resolución del conflicto tanto psíquico como físico.

La abstinencia de azúcar blanco refinado y el agregado de alimentos que contienen carbohidratos de otra calidad, modifica la química interna, ayudando a mejorar la condición emocional.

Suele ocurrir que los síntomas de ansiedad o trastorno emocional estén íntimamente relacionados con un desequilibrio de la glucosa en sangre, debido, justamente, al consumo de sacarosa o azúcar refinado.

La realidad es que el azúcar es una sustancia tan adictiva como las drogas, y que provoca estragos en el organismo.
Cuando consumimos azúcar (sacarosa) el sistema inmunológico se debilita durante 6 horas, lo que nos hace más vulnerables a los gérmenes, virus y bacterias nocivas.

Por otro lado, el azúcar reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. 
El problema es la manera en que la consumimos, porque las frutas y verduras, por sí mismas, ya contienen azúcar, y ésta sí es beneficiosa para el organismo.
Desafortunadamente los edulcorantes químicos también son dañinos, muchos de ellos aún más que el propio azúcar blanco, pues aumentan el riesgo de cáncer, como el aspartamo, la sacarina y ciclamatos, que podemos encontrar en productos como el refresco light.
El contenido de azúcar en los alimentos industrializados se esconde bajo nombres químicos, y así leemos que contiene dextrosa, maltosa, sacarosa, sucrosa, miel, melasa, glucosa, fructosa, miel de maíz, miel invertida. Por lo general, todos los ingredientes que terminen en "osa", son simplemente azúcar refinado. 
El edulcorante sucralosa es básicamente azúcar clorada, y por tanto, presenta muchos de los riesgos del cloro. Las dioxinas son un subproducto del procesado del cloro, un carcinógeno 300.000 veces más potente que el DDT. Lo descubrió por error un investigador que trabajaba con compuestos para elaborar pesticidas. Muchos refrescos utilizan la sucralosa como edulcorante. 
La sacarina también es un carcinogéno, que ha sido prohibido hace años en muchos países.
Pero sin duda, el peor de los edulcorantes artificiales es el ASPARTAMO (E951), que también podemos encontrar en los refrescos light y en algunos medicamentos (leer siempre los prospectos). Es una exitotoxina y un neurotóxico. Algunos de los efectos más graves del aspartamo son:
  • Tumores en el cerebro
  • Esclerosis múltiple
  • Epilepsia
  • Diabetes
  • Parkinson
  • Alzheimer
  • Fibromialgia
Por todo esto, si queremos mantener la salud, el azúcar debe ser eliminado de la dieta, pues aún en pequeñas cantidades es dañino. Evitar el azúcar y los alimentos que lo contienen en forma disfrazada es indispensable.
Existen muchas alternativas sanas para endulzar, tales como el azúcar moreno, siempre que sea verdaderamente azúcar sin refinar y no solamente azúcar refinado pintado de color café, la miel, el ágave, la stevia, el azúcar de dátil o la melaza. También puedes probar a no endulzar, aprende a paladear los sabores naturales de los alimentos.

EL AZÚCAR MORENO O AZÚCAR INTEGRAL
El azúcar moreno o azúcar integral de caña se obtiene mediante la trituración de la caña de azúcar y contiene todos los nutrientes de la caña de azúcar.

El azúcar moreno o integral conserva todas sus propiedades nutricionales ya que no ha sido refinado y por eso también recibe el nombre de azúcar crudo.
Tiene un sabor muy agradable, como a regaliz y su textura es un poco pegajosa ya que es muy rico en melaza o "miel de caña". Cuando compremos azúcar moreno o integral veremos que según el fabricante el azúcar es mucho, poco o nada pegajoso. Eso nos puede indicar que ha sido refinado un poco, mucho o nada.
Para que el azúcar moreno mantenga sus cualidades nutricionales debe estar sin refinar o bien lo menos posible. Para eso bastará con tocarla y si se pegotea, significa que hay presencia de melaza y es rica en nutrientes; su color puede ser otra referencia, hay algunos azúcares integrales que están casi blancos; eso delata que ha sido varias veces refinada. La realidad demuestra que una buena parte del azúcar que se comercializa como azúcar moreno en verdad es azúcar blanco refinado, que se ha completado con un extracto de melaza (lo que le brinda el color y el sabor diferentes). De esta forma, las propiedades del azúcar moreno en lo que respecta a los beneficios nutritivos son prácticamente inexistentes ya que aporta cantidades ínfimas de vitaminas y minerales.
El azúcar integral o moreno es muy rico en hidratos de carbono, contiene casi un 95%; nos aporta vitaminas del tipo B (B1 y B2) y altos contenidos de Vitamina A como también ácido pantoténico. Su color amorronado delata la presencia de fibras solubles de fácil absorción y digestión. Posee menos calorías que el azúcar blanco, pero su presencia también es importante.
Un detalle importante es que el azúcar moreno o integral posee riqueza en sales minerales alcalinas que ayudan a alcalinizar nuestro PH, lo cual es saludable para nuestra salud, ya que tendemos a estar todos con un PH sanguíneo demasiado ácido.
Algunas propiedades del azúcar moreno de caña son:
  • Ayuda a mantener regulados los niveles de azúcar en sangre.
  • Ayuda a prevenir la desnutrición.
  • Ayuda a alcalinizar el PH.
  • Ayuda a combatir el cansancio.
  • Ayuda a tener un mejor crecimiento y desarrollo mental.

LA MIEL
La miel es un buen endulzante que nos servirá como opción al azúcar tradicional. Es cierto que su grado de dulzor es mayor, por lo que el aporte calórico es más alto, pero no se trata de calorías vacías, ya que la miel contiene infinidad de enzimas y minerales que la convierten en un alimento muy saludable para el organismo. Además, nos aporta muy buenas dosis de antioxidantes y vitaminas necesarios para conseguir unas células en perfectas condiciones, además de la cantidad de beneficios medicinales que nos brinda.
Rica en vitaminas, minerales y aminoácidos, la miel es un poderoso agente antimicrobiano para combatir los resfriados de las épocas de frío. Además, es una aliada contra el envejecimiento, puesto que contiene antioxidantes que frenan la aparición de radicales libres.
La miel es de fácil asimilación, ya que posee hidratos de carbono de cadenas cortas. Entre sus propiedades destacan: 
  • Facilita la digestión y la asimilación de otros alimentos.
  • Mejora la conservación de los alimentos.
  • Regulariza el funcionamiento intestinal.
  • Disminuye la duración de diarrea causada por organismos como la Salmonella, Shigella y la E. Colli.
  • Es altamente recomendada para calmar la tos.
  • Posee propiedades sedantes, favoreciendo la absorción de triptófano, que es precursor de la serotonina.
  • Es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica, emoliente y febrífuga.
  • Mejora el rendimiento físico y el vigor sexual.
  • Es eficazmente utilizada para el tratamiento de astenia o estados de cansancio.
  • Contribuye a la formación de glóbulos rojos, debido a la presencia de ácido fólico.
  • Es utilizada para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, los estados depresivos menores, las úlceras, la gastritis, las quemaduras, etc, ya que  es un bactericida natural.
  • Estimula la formación de anticuerpos, debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc. Esto significa que la miel estimula el sistema inmunológico reforzando las defensas para prevenir enfermedades.
  • Aumenta la cantidad de glucógeno disponible en el hígado y ejerce una acción hepato-protectora.
  • Es beneficiosa para el corazón.

EL ÁGAVE
El ágave es otro endulzante a destacar. Se obtiene de una planta similar a un cactus. Es una sustancia rica en minerales y vitaminas, cosa que el azúcar refinado tradicional no posee.  Lo podemos encontrar en tiendas especializadas y herboristerías, y puede ser un buen endulzante en todo tipo de dietas a pesar de que no tiene el poder que otros endulzantes.
  • Ayuda a estimular el crecimiento de la flora intestinal (prebiótico).
  • Tiene un bajo contenido en calorías, así que está recomendado para las dietas de adelgazamiento. Es un buen sustitutivo de la miel y el azúcar tradicional si queremos restar calorías.
  • Inhiben el crecimiento de bacterias patógenas (E.Coli, Listeria, Shigella, Salmonella). 
  • Es muy recomendado para aquellas personas que sufren de diabetes o son hipoglucémicas, ya que les beneficia al regular los niveles de insulina. Es muy utilizado en dietas vegetarianas y en casos de diabetes tipo uno y dos.
  • Los Fructooligosacáridos que contiene el sirope no ayudan a la formación de las bacterias de caries dentales. 
  • Disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos. 
  • Aumentan a la absorción del calcio y del magnesio. 
  • Facilitan la regulación de la actividad intestinal, por lo que están recomendados a las personas con estreñimiento. 
  • Ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

LA STEVIA

   Es un edulcorante alternativo al azúcar obtenido de un arbusto originario de Paraguay y Brasil. Las hojas de la planta son 30 veces más dulces que el azúcar y el extracto unas 200 veces más.

   Entre sus propiedades, destacan:


  • Tiene 0 calorías.
  • Es ideal para los diabéticos, ya que regula los niveles de glucosa d la sangre. En algunos países incluso se utiliza como tratamiento para mejorar la diabetes, ya que regula los niveles de insulina.
  • Muy aconsejable para perder peso, ya que reduce la ansiedad por la comida.
  • Disminuye el deseo de apetencia por tomar dulces y grasas.
  • Realza el aroma de las infusiones o alimentos donde se añade.
  • Retarda la aparición de la placa de caries. 
  • Es un hipotensor suave. Baja la presión arterial que esté demasiado alta.
  • Es suavemente diurético.
  • Mejora las funciones gastrointestinales.
  • Puede ayudar en la desintoxicación del tabaco y del alcohol.
  • Previene e inhibe la reproducción de bacterias y organismos infecciosos. Mejora la resistencia frente a resfriados y gripes.

EL AZÚCAR DE DÁTIL
Es otra variedad que podemos utilizar a la hora de endulzar nuestros platos. Se obtiene del dátil cristalizado, y aporta gran dulzor. 
La azúcar de dátiles contiene altas dosis de calorías, pero a diferencia del azúcar refinado, aporta minerales, vitaminas y fibra que ayuda a mantener un buen tránsito intestinal a la hora de eliminar sustancias de desecho del organismo.
La azúcar de dátiles se consigue en tiendas especializadas y tiendas de alimentos naturales. 

LA MELAZA
Es un líquido denso y oscuro que se obtiene del proceso final de la extracción tanto de la caña de azúcar como de los azúcares de la remolacha.

La melaza es un endulzante muy nutritivo, pero no por ello poco calórico, aunque su aporte nutricional es lo que compensa estas cantidades de calorías, ya que es una importante fuente de vitaminas y sobre todo de minerales, entre los que destacan sus altas cantidades de calcio, potasio y magnesio, indispensables a la hora de mantener una buena salud.
Por el alto contenido de hidratos de carbono es recomendada para aquellas personas que realizan excesivos trabajos físicos y mentales, siendo ideal para todo tipo de deportistas.
La podemos encontrar en grandes superficies y en tiendas especializadas.

sábado, 26 de enero de 2013

CINCO VENENOS BLANCOS (I)


CINCO VENENOS BLANCOS
En nuestra dieta existen alimentos que deberían ser llamados “veneno”, porque tienen poco valor nutricional y hasta pueden ser perjudiciales para nuestra salud. Conocidos como “venenos blancos”, la sal común, el azúcar refinado, la leche, el arroz blanco y las harinas refinadas son causantes de diferentes enfermedades consideradas graves, pues son degenerativas, como la diabetes, la hipertensión arterial y hasta el cáncer.

La sal común
Teniendo en cuenta que la sal es uno de los elementos más utilizados en nuestra dieta, y también uno de los más difíciles de expulsar, deberíamos prestar atención a la calidad de la sal que consumimos.
La mayoría de personas no se dan cuenta de las enormes diferencias entre la sal de mesa refinada estándar de uso cotidiano, y la sal natural y saludable. Estas diferencias pueden contribuir a mantener nuestra salud o, por el contrario, a incrementar el riesgo de enfermedades que sin duda preferiríamos evitar.
De todos los tipos de sal, la sal de mesa común refinada es la peor para nuestro organismo. Proviene de la sal marina, pero no mantiene su composición química natural, ya que para refinarla la tratan con elementos químicos que varían sus propiedades, y la somenten a una alta temperatura que altera la estructura química natural de la sal, lo que puede desencadenar una miríada de problemas en el organismo e incrementar el riesgo de enfermedades.
La sal convencional de cocina y de mesa que se vende en los supermercados ha sido químicamente depurada. Lo que permanece después de que se haya depurado químicamente es solo cloruro sódico, elemento químico artificial que nuestro organismo rechaza por ser una sustancia desconocida para él, que no reconoce como un nutriente.
Esta forma de sal está presente en casi toda la comida procesada. Como nutriente, la sal convencional no solo no tiene ningún valor sino que puede llegar a ser un destructivo veneno. Para que el cuerpo pueda metabolizar los cristales de la sal de mesa tiene que consumir grandes  cantidades de energía. El cloruro sódico inorgánico desestabiliza el equilibrio de fluidos en nuestro cuerpo, y satura los sistemas de eliminación, lo que puede afectar a nuestra salud. Cuando nuestro cuerpo trata de contrarestar los efectos de la sobredosis de sal a la que está expuesto diariamente, las moléculas de agua rodean al cloruro sódico para descomponerlo en iones de cloruro y sodio para que nuestro cuerpo sea capaz de neutralizarlas. Para hacer esta labor, nuestro cuerpo toma el agua que necesita del interior de las células, por lo que se sacrifica el agua perfectamente estructurada que se encuentra ya almacenada en las células con objeto de neutralizar el cloruro sódico sintético. Esto produce una deshidratación en las células e incluso su muerte prematura.
Por cada gramo de cloruro sódico del que nuestro cuerpo consigue liberarse, emplea 23 veces la cantidad equivalente de agua celular para neutralizarlo. Por ello, la ingesta de sal de mesa común provoca un exceso de fluidos en los tejidos del cuerpo, lo que puede contribuir a padecer:
  • Celulitis.
  • Reumatismo, artritis y gota.
  • Piedras en los riñones y en la vesícula biliar.

      Además, esta sal contiene conservantes cuya declaración en los envases no es obligatoria (el carbonato de calcio, el carbonato de magnesio y los denominados E-535, E-536, E-540, E-550, E-551, E-552, E-553b, E-570 y E-572), así como el hidróxido de aluminio para evitar que la sal se apelmace.

También es importante considerar que nuestro organismo solo es capaz de expulsar el 50% (aproximadamente) del cloruro sódico que ingerimos, necesitando más del doble de agua para ello. El cloruro que no es capaz de expulsar nuestro cuerpo es almacenado y cristalizado de nuevo, y dependiendo de nuestra salud o edad puede producir fallos en nuestro organismo como cálculos renales, problemas en las articulaciones, hipertensión, retención de líquidos, cúmulos de adiposidaes, gota, celulitis, etc…

Por otro lado la sal es imprescindible para nuestra vida, ya que regula y mantiene el equilibrio de la cantidad de agua en nuestro organismo (equilibrio hídrico), entre otras funciones.

La sal, desde un punto de vista energético, es la unión de iones positivos y negativos (cationes y aniones), que guardan equilibrio y forman cristales que disueltos en agua conducen la electricidad. Esta es una de sus propiedades más valiosas, ya que teniendo en cuenta que nuestro cuerpo es en gran parte agua, y es recorrido por energía que lo mantiene equilibrado y funcionando correctamente, la conductividad energética de la sal que ingerimos es muy importante para mantenernos sanos. Entre otras cosas, interviene en la propagación de nuestros impulsos nerviosos, ya que son impulsos eléctricos.

Para que funcione nuestro cuerpo perfectamente debemos elegir una sal completa que contenga todos sus elementos naturales. Una alternativa natural y saludable a la sal convencional es la Sal del Himalaya, también llamada sal de roca o sal rosada.

La Sal del Himalaya proviene de yacimientos al pie del Himalaya, donde la sal marina cristalizó hace aproximadamente 250 millones de años, en la era secundaria cuando allí existía un gran océano, y donde ha permanecido fosilizada hasta nuestros días.

Es una de las sales más ricas y especiales de las que podemos disfrutar, ya que guarda toda la pureza como ningún otro alimento. Es muy rica en minerales y oligoelementos sin ninguna alteración ni proceso de refinamiento posterior, y guarda unas propiedades energéticas excepcionales.

Algunas de sus características especiales se deben a:

  • Su antiguedad y pureza. No contiene contaminantes medioambientales ni añadidos químicos
  • Su extracción manual
  • Su proceso de lavado, sin temperaturas altas
  • Su estructura cristalina perfecta, gracias a la cual esta sal no necesita absorbentes de humedad como otros tipos de sal común, ya que guarda siempre su "soltura"
  • Sus elementos minerales, que mantienen el equilibrio energético y químico de nuestro organismo
Contiene oligoelementos que el cuerpo necesita pero no produce; es decir, necesita ingerirlos. Es muy rica en calcio, hierro, magnesio y potasio. Su color rosa anaranjado proviene del hierro.

La estructura única de esta sal también almacena energía vibracional primaria. Todos los minerales y elementos traza de los cristales de la Sal del Himalaya están disponibles en forma coloidal, lo que significa que son tan pequeños que las células pueden absorberlos fácilmente. No sobrecargan nuestro cuerpo, ni contribuyen a aumentar la tensión arterial como la sal de mesa convencional.

Los elementos de los cristales de esta sal forman un compuesto en el que cada molécula está interrelacionada y posee una perfecta estructura cristalina. Esta conexión permite que los componentes vibracionales de los 84 elementos traza presentes en la Sal del Himalaya estén en armonía unos con otros, contribuyendo por tanto a su efecto equilibrador.

Dado que la estructura cristalina de la Sal del Himalaya está equilibrada, esos 84 minerales se encuentran interconectados en una estructura ordenada, armoniosa y vibrante,  que hace que la energía contenida de los minerales pueda ser fácilmente metabolizada por el organismo.

La Sal del Himalaya, tiene un efecto energético vital. Equilibra el líquido del organismo, lo que ayuda en múltiples problemas, ya que cuanto mejor es nuestra circulación, mejor funcionan los órganos, más cantidad de oxígeno llega a nuestros músculos y articulaciones, mejor hacemos la digestión, y mejor eliminamos las toxinas. Por ello la ganancia neta del organismo con su ingesta es grande y con cero pérdidas de energía, aportando beneficios tales como:

  • Equilibrar el exceso de acidez de las células, particularmente las células del cerebro
  • Absorber las partículas de alimentos en el tracto intestinal
  • Ayudar a limpiar los pulmones de obstrucciones de mucosidad y flemas
  • Ayudar a limpiar la congestión de los senos nasales
  • Prevenir calambres musculares
  • Reafirmar la estructura del esqueleto
  • Regular el sueño
  • Mantener la libido
  • Prevenir la aparición de varices en las piernas
  • Estabilizar los latidos irregulares del corazón
  • Equilibrar los niveles de azúcar en sangre
  • Ayudar a retrasar el envejecimiento
  • Contribuir a la generación de energía hidroeléctrica en las células de nuestro cuerpo.

En definitiva:
Sal del Himalaya ayuda a devolver a nuestro cuerpo al estado de equilibrio

sábado, 12 de enero de 2013


EL TIMO: LA LLAVE DE LA ENERGIA VITAL

El Timo es la primera glándula que se forma en el cuerpo humano y corresponde al cuarto chakra. Se ubica en el centro del pecho, detrás del esternón, justo donde ponemos el dedo cuando decimos “YO”. 

Su nombre viene de la palabra griega “thymos”, que significa energía vital. Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.

Es un órgano del sistema linfático cuya estructura aparece completamente desarrollada en el tercer mes de gestación, y continúa creciendo hasta la pubertad donde alcanza su máximo crecimiento. Luego empieza a encogerse, atrofiándose de forma progresiva y constante, alcanzando así la edad adulta, aunque en realidad sigue funcionando toda la vida.

Pero eso no es todo, ya que el Timo es una glándula que parece tender a crecer cuando estamos alegres y a encoger a la mitad cuando estamos estresados y, aún más, cuando enfermamos.

Esa característica confundió durante mucho tiempo a la medicina, que solo lo conocía a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido. Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia. Tanto es así que durante décadas los médicos americanos bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su “tamaño anormal” podría causar problemas. Más tarde la ciencia demostró que, aunque encogiera después de la infancia, sigue siendo activo.

Su misión principal es enseñar a los linfocitos a reconocer a las células del organismo, distinguiéndolas de las invasoras, que deben ser eliminadas. Luego, estas células entrenadas en el Timo pasan a ser linfocitos T, que entran al torrente sanguíneo y viajan hasta los ganglios linfáticos, el bazo, las amígdalas y las placas de Peyer; es decir, hasta los órganos que se encargan de protegernos de los ataques del exterior. No sólo eso: el Timo produce tres sustancias, con características de hormonas, que controlan y regulan en trabajo de los linfocitos T. Así, es uno de los pilares de nuestro Sistema Inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la médula espinal y está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje.

El Timo es muy sensible a los estados de ánimo. Su vitalidad se ve afectada por el estrés, por la ira, por el amor, por el odio. Se activa con la alegría y se aletarga con la tristeza. Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, vibraciones, toques, sonidos, palabras y pensamientos. Amor y odio lo afectan profundamente.

Pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y bacterias. Como esa actitud negativa no existe en forma concreta, como realmente no se está produciendo una reacción bacteriana, le hacemos trabajar en balde y se debilita, generando una situación de estrés, luchando contra un invasor desconocido y abriendo espacios para síntomas de baja inmunidad, como los herpes.

En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus poderes, lo fortalecen porque se activa, pero no pone en marcha sus funciones defensivas.

Es todo un mensaje de nuestro organismo que nos pide que mantengamos actitudes relajantes, positivas, gratificantes, comprensivas, de aceptación, empáticas.

Según la Medicina Tradicional China, cuando la energía de los meridianos de acupuntura fluye libremente por todo el cuerpo, los hemisferios cerebrales se hallan equilibrados. Al mismo tiempo el Timo estará activado.

Cada meridiano posee una actitud emocional específica, positiva y negativa. Cuando nos encontramos en un determinado estado emocional negativo, la actividad del Timo se ve debilitada, produciendo un deterioro general de la energía vital, y un deterioro específico de la energía del meridiano vinculado a ese estado emocional.

Si persiste ese estado emocional durante largo tiempo, los meridianos asociados continuarán desequilibrándose, llegando a dañar a la fisiología del órgano correspondiente hasta provocar la enfermedad. Esta cadena de acontecimientos demuestra lo importante que son los factores psicosomáticos para la salud.

El Timo es el nexo de unión entre la mente y el cuerpo, siendo el primer afectado por las actitudes mentales y el estrés. Controla y regula la energía vital a través de los meridianos de acupuntura, por lo tanto es la llave maestra del sistema energético corporal.

La mayoría de las personas cuando tienen que hacer frente a una tragedia, ya sea una enfermedad personal, la muerte de un familiar o cualquier otra, responde disminuyendo la actividad de su Timo, reduciendo su energía vital. La primera respuesta del cuerpo al estrés es el encogimiento del Timo. 

En resumen, el Timo controla nuestra energía vital. Si queremos encontrarnos bien, si deseamos tener equilibradas y activas nuestras energías físicas y mentales, si queremos mostrarnos invulnerables al estrés, hemos de tener una buena actividad del Timo. Esta glándula se ve controlada por las emociones más poderosas, tanto positivas como negativas.

Si queremos, podemos ejercitar el Timo para aumentar su producción de bienestar y felicidad. Ejercitándolo mantendremos activo el Sistema Inmunitario y alejaremos el peligro de las infecciones.

Podemos hacerlo mediante la realización de este sencillo ejercicio por la mañana, al levantarse y por la noche antes de acostarse:

           a) De pie, con las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los pies debe ser la misma de los hombros). Apoya el peso del cuerpo sobre los dedos de los pies, y no sobre el talón y mantén toda la musculatura muy relajada.

          b) Cierra cualquiera de las manos y empieza a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos en el centro del pecho, marcando el ritmo así: uno fuerte y dos débiles. Sigue haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras observas la vibración producida en toda la región torácica. 

El ejercicio estará atrayendo la sangre y la energía para el Timo, haciéndolo crecer en vitalidad y beneficiando también los pulmones, el corazón, los bronquios y la garganta. O sea, llenando el pecho de algo que ya era suyo y solo estaba aguardando una mirada de reconocimiento para transformarse en coraje, calma y nutrición emocional.